Pablo Melgar
En el debate sobre la política exterior uruguaya conviene evitar simplificaciones. El riesgo para
Uruguay no parece residir en una supuesta dependencia de Itamaraty —una cancillería
profesional, con lógica propia y continuidad institucional— sino en la eventual influencia de
una vieja guardia política del Partido de los Trabajadores, hoy desfasada del tiempo histórico.
Figuras como Celso Amorim, inteligentes y experimentadas, encarnan una visión ideológica
anclada en el antiamericanismo de los años sesenta que, paradójicamente, suele terminar
favoreciendo intereses que dice combatir, con costos estratégicos para el propio Brasil y su
entorno regional.
A esa dimensión se suma una preocupación más inmediata: el deterioro del profesionalismo
en el Ministerio de Relaciones Exteriores. En un contexto regional frágil, no es irrelevante
quién representa a Uruguay en los destinos clave. La experiencia reciente debería servir de
advertencia. Diego Cánepa y Rodolfo Nin Novoa ya fueron parte de problemas concretos para
la política exterior del país desde cargos que ocuparon anteriormente. Insistir en esos nombres
no despeja incertidumbres; las acentúa.
El escenario de fondo es aún más exigente. El camino se vuelve cada vez más nítido y obliga a
tomar decisiones. Brasil, con una izquierda fuerte y un PT en proceso de mutación, y una
Argentina liberal, alineada con Estados Unidos, marcan rumbos distintos. Uruguay, como es
habitual, terminará completando embarques —carne, cereales— para uno u otro, muchas
veces con un destino final común: China. No es un dato menor que hacia allí apunte el próximo
viaje presidencial, organizado junto a empresarios.
En un contexto así, la política exterior deja de ser retórica y se vuelve administración fina de
intereses. Elegir bien los interlocutores, los destinos y los perfiles no es una cuestión
secundaria. Es una definición estratégica. Y convendría recordarlo: en esas decisiones se juega
algo más que comercio. Se juega el lugar del país en un mundo que ya no admite
ambigüedades cómodas.
