Por Natalia Gorgoroso
Tras un tenso y maratónico debate que se extendió durante la noche del lunes hasta la 1:00 de la mañana de hoy martes, la Junta Departamental de Lavalleja (JDL) dio el primer paso para consolidar la “ley madre” del departamento. Con 18 votos a favor en 31 ediles presentes en sala, el Legislativo aprobó en general el Presupuesto Quinquenal 2026-2030 de la Intendencia Departamental de Lavalleja (IDL).
La votación reflejó exactamente la matemática que se venía tejiendo en los pasillos: el oficialismo aportó sus 16 bancas y encontró el respaldo decisivo de los dos ediles del Partido Colorado pertenecientes a la Lista 9, liderada por Luis María Carresse. En la vereda de enfrente, el Partido Nacional en bloque y el edil colorado Néstor Calvo (Lista 10) votaron en contra, materializando la fractura de la oposición.
Sin embargo, el clima en la sala de sesiones estuvo lejos de ser una victoria tranquila. La sesión estuvo marcada por fuertes reproches por la ausencia del jefe comunal, Daniel Ximénez, cuestionamientos a la política tributaria y, sobre todo, por un factor externo que sacudió la interna opositora: cinco de los seis alcaldes del departamento (cuatro de ellos del Partido Nacional) emitieron comunicados exigiendo a los ediles que aprueben los cargos de confianza para los municipios.
A las 18:00 horas de la tarde de hoy, martes 24 de marzo, se reanudará la sesión tras un cuarto intermedio para librar otra “batalla”: la votación artículo por artículo.
LOS INFORMES Y LAS POSTURAS
El plenario comenzó con la lectura de tres informes emanados de la Comisión de Presupuesto de la Junta. Uno procedimental votado por unanimidad. Otro informe en mayoría, firmado por los frenteamplistas Osorio Gadea, Francisco Gómez y Miguel Sanz, junto al colorado Luis Carresse, que recomendaba la aprobación con varias modificaciones al articulado original. Y un informe en minoría redactado por la edil nacionalista Ana Laura Nis, aconsejando su rechazo por carecer de “una visión transformadora”, desmantelar la carrera funcional e incumplir expectativas sociales.
El presidente de la comisión, Osorio Gadea (FA), defendió el proyecto de la Intendencia asegurando que “es un presupuesto austero, responsable y descentralizador”. Gadea justificó la falta de grandes proyectos de infraestructura inmediatos debido a las deudas heredadas: “A partir de este proceso, se va a empezar a descontar el Fideicomiso del gobierno anterior, lógicamente, y está bien que así sea. O sea que son menos recursos. Entonces, hay que tener responsabilidad”. Además, apuntó que la Intendencia planea hacer obras “paulatinamente”, sin “prometer diez obras y hacer tres”.
El edil colorado Luis Carresse justificó su apoyo basándose en la apertura política del Ejecutivo comunal. “Cambió muchísimo la perspectiva y cambió muchísimo los aportes que como oposición pudimos hacer”, señaló, destacando una reunión donde el propio intendente Ximénez habilitó a la Comisión a introducir mejoras. “Ese diálogo es importante, y con eso me quedo yo del presupuesto”, dijo Carresse.
La respuesta desde el Partido Nacional fue implacable. Ana Laura Nis advirtió sobre el incremento del gasto en sueldos, que según sus cálculos pasará del 63,5% al 67%, y exigió una revisión profunda de los artículos 77 al 80, referidos al aumento de la Contribución Inmobiliaria para ciertos padrones.
“Antes de salir al atropello a tratar de solucionar, se tiene que hacer el estudio adecuado y poder notificar a todas aquellas personas que serán alcanzadas por esas modificaciones”, sentenció.
Más duro fue el edil Gabriel Gutiérrez (PN), quien ironizó sobre el título del proyecto: “A este presupuesto, a título personal, le pondría ‘mentir para ganar’”. Gutiérrez exigió al oficialismo que deje de excusarse en la herencia recibida: “Hablan de gobiernos anteriores para tapar la nefasta gestión que están teniendo”.
En defensa de esa transición pasada, los ediles José Rojas y Dolores García Pintos (ex directores del gobierno anterior de la Intendencia) aseguraron que el cambio de mando fue rápido, ordenado y con total disposición.
LOS COLORADOS Y EL DARDO DE CALVO
El Partido Colorado escenificó su división en el propio plenario. Mientras los ediles Carresse y Julio Sánchez acompañaban el Presupuesto, Néstor Calvo justificó su rechazo exponiendo severas contradicciones en el texto. Señaló que mientras la exposición de motivos del presupuesto elogia al turismo como “llave de arranque de la economía”, el articulado le recorta casi 17 millones de pesos al área en el quinquenio.
Calvo también fustigó al intendente por los recientes gastos en el lanzamiento de la temporada turística y por un diálogo que consideró tardío e ineficaz: “Nos reunimos tres horas antes de que el señor intendente se tomara el avión. Los cambios que podíamos hacer eran muy insignificantes”.
Además, denunció que la masa salarial para los nuevos cargos de confianza costará más de 5 millones de dólares en el período. “Se paga con el sudor y la sangre de los obreros municipales”, resumió, citando a ADEOM Lavalleja.
UNA SILLA VACÍA
Si hubo un punto de consenso total en la oposición, fue el enojo por la ausencia del intendente Daniel Ximénez, quien se encuentra gozando de una licencia reglamentaria anticipada.
Los curules nacionalistas Joaquín Hernández, Dolores García Pintos y Carol Aviaga, junto al colorado Calvo, cuestionaron esta actitud institucional. “La gente de Lavalleja votó al intendente Daniel Ximénez y el intendente se encuentra, no en un viaje realizando una tarea administrativa, cuando se vota la ley más importante de este periodo, seguramente en algún balneario caribeño disfrutando de los placeres que bien merecido de repente los tiene, pero nos gustaría que en este momento pudiera estar aquí”, disparó Hernández.
LA REBELIÓN DE LOS ALCALDES
Pese a los debates económicos, el verdadero epicentro del sismo político se encuentra en el Artículo 50, que crea siete cargos de Secretarios de Municipio, cargos de particular confianza para que trabajen con los alcaldes. La bancada de ediles del Partido Nacional se niega a votarlos, argumentando que no se puede engrosar la plantilla política.
El oficialismo, por su parte, advirtió que si no están los votos -ya que se precisan 19-, la Intendencia retirará el apoyo administrativo a los municipios.
En este escenario de fuego cruzado, los alcaldes del interior departamental, en su gran mayoría nacionalistas -con excepción del de José Batlle y Ordóñez, del Partido Colorado-, decidieron presionar públicamente a sus propios ediles mediante cartas formales enviadas a la Presidencia de la Junta Departamental.
En una misiva conjunta firmada ayer lunes 23 de marzo, los alcaldes de los municipios de José Pedro Varela, Rosario Pereira (PN), de Zapicán, Fabián Miraballes (PN), de Pirarajá, Alejandro Fachola (PN), y de Batlle y Ordóñez, Conrhado Da Cunha (PC), expresaron “la necesidad imperiosa de contar con los Secretarios de Municipio”. En el documento afirman que estos cargos “se han constituido como una herramienta fundamental para la correcta gestión”, definiéndolos como “un brazo ejecutor de la política en las localidades”. Culminan pidiendo expresamente al plenario “votar en forma afirmativa el artículo 50”.
Por su parte, el alcalde del Municipio de Solís de Mataojo, Joaquín Cabana, envió una carta individual con un fuerte tono político. Reclamó actuar con “madurez, responsabilidad y vocación de diálogo”, advirtiendo que “la ciudadanía no puede ser rehén de las diferencias políticas, porque cuando eso pasa, el que pierde es el pueblo”.
Cabana defendió frontalmente la medida de Ximénez: “Las personas de confianza otorgadas por el intendente a los Municipios, son instrumentos fundamentales y necesarios para transformar ideas en acciones”.
OTRAS OPINIONES
Esta postura de la mayoría de los alcaldes fue respondida en sala por la edil Ana Laura Nis (PN), quien acusó al Ejecutivo de presionar a los alcaldes para enfrentarlos con sus ediles. El presidente de la Junta, Mauro Álvarez (FA), actuando desde su banca, defendió la creación de estos puestos: “Los cargos de confianza que aparecen en el presupuesto son para el Partido Nacional y para el Partido Colorado, no hay ninguno para el Frente Amplio”.
Álvarez reconoció errores de su propio pasado, diciendo que “me creí durante décadas dueño de la verdad”; pidió tender puentes y remató diciendo que “vaya mi respeto a las decisiones que han tomado los alcaldes en aceptar esos cargos”.
HOY SIGUE
Con la aprobación general del Presupuesto Quinquenal de la Intendencia ya resuelta, se votó un cuarto intermedio para retomar el tratamiento del proyecto hoy a las 18:00 horas, cuando los 31 ediles volverán a reunirse para desmenuzar la “ley madre” del departamento en materia económica.
LA VIGILIA DE ADEOM
Por otra parte, el tratamiento del Presupuesto no solo se vivió con intensidad dentro de la sala de sesiones, sino también en las calles. La Asociación de Empleados y Obreros Municipales (ADEOM) concretó su anunciada movilización y presenció la extensa sesión con una fuerte convocatoria.
Debido a que las gradas del recinto en las barras no daban abasto para albergar a todos los manifestantes, el sindicato instaló una pantalla gigante en las afueras de la Junta Departamental para seguir la transmisión en vivo paso a paso.
Consultado por SERRANO sobre si el gremio tiene previsto tomar medidas de fuerza tras esta primera instancia, el presidente de ADEOM Lavalleja, Sergio Charquero, se mostró cauto pero dejó un claro mensaje, respondiendo con una advertencia latente: “Todo a su tiempo”.
Lejos de desmovilizarse tras la aprobación en general, el sindicato redobló la apuesta. Finalizada la jornada del lunes, ADEOM lanzó a través de sus redes sociales una nueva convocatoria para asistir hoy a la continuación de la sesión. Bajo la consigna “se llama a que nos acompañen para el día martes, se define algo muy importante para todos”, el afiche convoca a “la gran familia municipal” a concentrarse nuevamente a las 18:00 horas en la esquina de José Batlle y Ordóñez y José Enrique Rodó, recordando: “Tu presencia es clave” y “Unidos somos más fuertes”.
